El Grupo Municipal Socialista denuncia que el Gobierno municipal negó una realidad que conocía, atacó a quien informaba y vuelve a dejar a los vecinos esperando
El Gobierno municipal del Partido Popular y Vox ocultó información relevante a la opinión pública sobre la situación real de parálisis de la obra del carril bici y la acera de Fuente Berrocal y La Galera. No se trata de un hecho aislado ni de un error puntual, sino de un nuevo ejemplo del estilo de este Gobierno: negar los problemas, descalificar a la oposición y reaccionar solo cuando la realidad ya no se puede tapar.
El Grupo Municipal Socialista quiere dejar claro que la información que ha trasladado en las últimas semanas no es una interpretación política ni una opinión interesada. Aporta documentos. Aporta fuentes. En este caso, además, la propia Asociación de Vecinos de Fuente Berrocal ha remitido a sus socios una nota informativa en la que explica la situación actual de la obra basándose directamente en la información facilitada por el Ayuntamiento. No es el PSOE quien lo dice: es lo que reconoce el propio Gobierno municipal a los vecinos.
Frente a los ataques del PP, los hechos son claros. El concejal de Urbanismo, Ignacio Zarandona, mintió en el Pleno cuando aseguró que las obras habían comenzado. En ese momento no había ningún trabajo en marcha: únicamente se había adjudicado el contrato. No había vallado, no había maquinaria, no había acopio de materiales y no había obra. Tres meses después, la realidad confirma que existía una parálisis real del proyecto.
«Desde el Grupo Municipal Socialista hemos actuado como siempre: cuando sabemos algo, informamos a los vecinos; y cuando no lo sabemos, preguntamos al Gobierno, que es quien tiene toda la información. Esa es nuestra obligación y nuestro compromiso con la ciudadanía. Sin embargo, lejos de responder con transparencia, el concejal Zarandona llegó a acusarnos de “intoxicar” con preguntas en las comisiones cuando advertíamos de la parálisis de la obra. Hoy está demostrado que no había intoxicación alguna: había un problema grave que el Gobierno municipal no quiso reconocer», explica el concejal socialista Luis Vélez.
Mientras el PP se dedicaba a descalificar al PSOE y a hablar de “alarmismo”, ocultaba que la empresa adjudicataria se había declarado insolvente el 11 de diciembre y que el Ayuntamiento se plantea ahora rescindir el contrato. «Esa es la verdadera razón por la que la obra no ha comenzado y por la que los vecinos van a tener que seguir esperando durante meses, si es que finalmente no se ven obligados a empezar de nuevo todo el proceso», advierte Vélez.
Este modo de actuar no es nuevo. El Gobierno municipal solo reacciona cuando la oposición denuncia una situación, pero lo hace para atacar al mensajero, no para resolver el problema. Lo hemos visto con el elevador de Parquesol, con el proyecto de Madre de Dios y con otros muchos ejemplos en los que el PP ha estado más preocupado por zafarse del marcaje de la oposición que por gestionar con eficacia.
La realidad es tozuda: el Grupo Municipal Socialista tenía razón. La obra está paralizada, el contrato está en riesgo y hoy los propios vecinos saben que la espera se prolongará durante meses. «Si no hubiéramos informado, si no hubiéramos preguntado y exigido explicaciones, esta verdad no habría salido a la luz», destaca el portavoz socialista Pedro Herrero.
«Nosotros no alarmamos, informamos. Y si no informamos nosotros, la verdad no se conoce. El PSOE seguirá cumpliendo su obligación de fiscalizar, informar con rigor y defender a los vecinos, aunque al Gobierno municipal le moleste que se le recuerde su falta de transparencia y su incapacidad para gestionar los problemas reales de la ciudad», concluye Herrero.
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