El Grupo Municipal Socialista desvela la “penúltima” maniobra del equipo de gobierno PP-Vox: 460.000 euros para el proyecto del fondo sur del estadio José Zorrilla, que este año tampoco verá la luz.   

Transcurridos tres años y dos meses desde que Carnero accedió a la Alcaldía, la realidad es que su gran promesa sobre el estadio José Zorrilla de transformarlo en un “miniBernabéu” no se ha cumplido. Y a falta de hechos, el actual alcalde intensifica la propaganda cuando quedan tan solo diez meses para las Elecciones Municipales. Así lo constata el Grupo Municipal Socialista, que fundamenta su crítica en la resolución firmada por el alcalde el pasado 1 de julio para la “contratación de la redacción del proyecto básico y de ejecución de las obras de cerramiento de la grande del fondo sur del Estadio José Zorrilla”. El presupuesto del proyecto se cuantifica en 460.000 euros.

La inversión -como admite el Ayuntamiento- “no estaba incluida en las previsiones de gastos de los presupuestos iniciales de 2026”. El proyecto debe contemplar la ejecución de obras en la grada sur para alcanzar un aforo total de 32.000 espectadores (el estadio José Zorrilla tiene en la actualidad 27.618).

Los ciudadanos pueden comprobar que a fecha de hoy no hay nada.  Esto no admite interpretaciones. La realidad es que después de más de tres años de Carnero en la Alcaldía de Valladolid su gestión, también en este ámbito, es cero. Lo único nuevo que se ha visto en el estadio es lo que ha hecho el club. Y ahora el actual alcalde se saca de la chistera un anuncio; más propaganda para decir que se están dando pasos, cuando la realidad es que se gastan 460.000 euros para un proyecto, pero esto no garantiza el comienzo de las obras de remodelación del estadio José Zorrilla. Los aficionados siguen esperando”, explica el portavoz del Grupo Municipal Socialista.

Pedro Herrero responsabiliza al actual alcalde no solo de que no haya hecho nada de lo prometido, sino de que en este trienio haya impedido que se realizara lo acordado entre el Ayuntamiento y el Real Valladolid: “Carnero es el responsable de que Valladolid se haya quedado sin ciudad deportiva y sin un miniestadio con capacidad para 2.000 espectadores. Todo esto estaría prácticamente realizado. ¿Y qué tenemos a cambio?”, se lamenta el portavoz del Grupo Municipal Socialista al tiempo que deja la pregunta en el aire para que los propios ciudadanos comprueben los hechos.

Lo que ha perdido Valladolid

El Convenio entre el Ayuntamiento y el Real Valladolid estaba listo para la firma porque ya disponía del informe jurídico favorable. Sin embargo, Óscar Puente optó el 26 de mayo de 2023 por dejar la firma pendiente, a la espera de los resultados de las Elecciones Municipales en un ejercicio de pulcritud democrática. Tras ser elegido alcalde con el apoyo de Vox, Carnero decidió no firmar el documento.

Las propuestas del Real Valladolid planteadas al Ayuntamiento eran muy concretas:  la construcción de la ciudad deportiva con nuevos edificios de vestuarios e instalaciones para el primer equipo y categorías inferiores; nuevas oficinas y un miniestadio de unos 2.000 espectadores, con un presupuesto de 11, 6 millones de euros.

Además, el proyecto también contemplaba la reforma del José Zorrilla, con el cierre del fondo sur, dotando al estadio de un nuevo recubrimiento exterior y una nueva cubierta, con un presupuesto de 37,1 millones de euros. El Pliego de Prescripciones Técnicas se ajustaba al proyecto presentado por el Real Valladolid y recogía la necesidad de una inversión, como mínimo, de 48 millones por parte del Real Valladolid, de los que 11,6 corresponden a la ciudad deportiva y 37,1 al estadio.

El plazo de ejecución de la ciudad deportiva se establecía en 24 meses. Después se fijaba otro plazo de 24 meses para el miniestadio, y una vez concluidas el club decidiría cuando iniciaba la reforma del estadio. El club fue quien decidió invertir 48 millones de euros.

La propuesta de adjudicación de 26 de mayo de 2023 contemplaba la adjudicación al Real Valladolid de la concesión demanial (por tanto, a riesgo y ventura del concesionario) por un periodo de 50 años con esa subvención del Ayuntamiento de 5,6 millones de euros, distribuidos entre 2025 y 2028.   El Real Valladolid pagaba un canon anual de 224.565 euros.

Este documento desdeñado por el actual alcalde ha pasado a la historia, pero acredita lo que ha perdido esta ciudad en los últimos tres años.