Las cuentas del Área de Salud Pública y Seguridad Ciudadana no incluyen mejoras reales en la Policía Municipal
El Grupo Municipal Socialista denuncia que el tercer presupuesto consecutivo elaborado por el gobierno de Carnero en coalición con Vox vuelve a incumplir su promesa de puesta en marcha de un Plan de Limpieza y condena a la Policía Municipal a afrontar un nuevo ejercicio sin renovación de vehículos.
«Con estos presupuestos para el Área de Salud Pública y Seguridad Ciudadana, está claro que Carnero no va a revertir la suciedad y abandono que padecen las calles de Valladolid ni va a rejuvenecer la flota de la Policía Municipal que acumula ya tres años sin la incorporación de nuevos coches ni motos», denuncia el concejal socialista, Alberto Palomino.
Esta situación compromete tanto la eficacia operativa como la seguridad de los propios agentes, al tiempo que refleja una clara desatención del gobierno hacia un servicio esencial para la ciudad.
El retroceso en materia de limpieza urbana es más que evidente. La recogida de residuos acumula su segundo año consecutivo de reducción de inversiones, situándose en un 34,8% menos, a pesar de que la Tasa de Basuras genera cada vez mayor recaudación. Esta incoherencia presupuestaria ilustra la contradicción entre el discurso del gobierno municipal y sus decisiones reales: se exige un mayor esfuerzo económico a los vecinos mientras se invierte menos en el servicio que debería mejorar con esos recursos.

La limpieza viaria tampoco recibe el impulso necesario. Aunque aumentan los gastos corrientes, se recortan los gastos de personal en un 0,4% y se disminuyen nuevamente las inversiones, esta vez en un 8%. «Se trata de un ajuste que impide avanzar hacia un modelo de mantenimiento urbano más eficaz y moderno, justo en un momento en que la ciudad evidencia un deterioro creciente», señala Palomino.
En el ámbito de la Sanidad municipal, las cuentas vuelven a reproducir desequilibrios: los gastos de personal caen un 10,2%, no se contempla inversión alguna y el presupuesto global desciende un 8,6%. Esta falta de coherencia resta capacidad operativa al área y limita su capacidad de desarrollar programas y mejoras que repercutan directamente en la salud pública.
Para el Grupo Municipal Socialista, estos presupuestos no sólo consolidan la falta de rumbo del gobierno municipal, sino que profundizan en una gestión que reduce inversiones allí donde más se necesitan.








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