Con esta actuación se ha evitado casi 4 millones de pasos de vehículos (1.800 cada día) en estos años por la plaza ganando en seguridad y salud para la ciudadanía

Hace justo seis años, el 5 de agosto de 2019, la plaza Mayor de Valladolid se estrenaba como un espacio peatonalizado en su totalidad bajo el mandato del alcalde Óscar Puente, que cumplía así con uno de sus compromisos electorales, devolviendo esta plaza al uso y disfrute de los peatones.

El primer paso dado por el Equipo de Gobierno de PSOE y VTLP para lograrlo fue la supresión del paso de taxis y autobuses por la Plaza Mayor, algo que se implantó de manera permanente en el vial de la acera de San Francisco desde el sábado 2 de diciembre de 2017, aprovechando el habitual corte del tráfico que cada año se realizaba durante las Navidades ante el incremento de la afluencia de viandantes a la plaza.

El siguiente y definitivo paso fue sacar fuera de la plaza los accesos al parking. Esta obra, que comenzaría en octubre de 2018 y que no estuvo exenta de dificultades dada su envergadura, se realizó con cargo a las Inversiones Financieramente Sostenibles del Ayuntamiento y tuvo un coste cercano a 1,5 millones de euros.

Tampoco faltaron en aquellos momentos críticas por parte del PP en la oposición que advertía del riesgo para los usuarios que podrían suponer las obras en los nuevos accesos al aparcamiento, supuestos descuidos de restos arqueológicos o las molestias para los negocios, pero estos juicios negativos quedaron diluidos ante la innegable mejora lograda.

La nueva entrada de vehículos se situaría en la calle Manzana y la salida del parking en la calle de los Molinos y se llevó también a cabo la apertura de tres salidas peatonales, una de ellas dotada de ascensor.

Como ha recordado el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Pedro Herrero, “con esta actuación se consiguió que 1.800 vehículos dejaran de circular cada día por la Plaza Mayor, casi cuatro millones en estos seis años, y se otorgó prioridad a los ciudadanos y ciudadanas que se desplazan a pie o en sistemas de transporte no motorizados en el casco urbano”.

Una peatonalización, como la de la Plaza Mayor, aporta importantes beneficios a la convivencia y la tranquilidad del espacio público, así como a la calidad ambiental urbana. Algunos ejemplos serían:

  • Se consigue una mejora del bienestar de los residentes al reducirse el ruido y la contaminación atmosférica y aumentarse la superficie destinada a su movilidad creando un entorno más saludable y agradable.
  • La hostelería de la plaza ha ganado espacio para sus terrazas ofreciendo un espacio al aire libre cómodo, sin el ruido provocado por el tráfico y, sobre todo, más seguro.
  • También mejora de la calidad de vida de los comerciantes de la zona. La trasformación del área en una zona peatonal, potencia el aumento del número de personas que transitarán por esas calles, impulsando también el turismo, produciéndose un incremento potencial del número de clientes.
  • Igualmente mejoran los itinerarios peatonales y se reduce la inseguridad y el riesgo de accidentes viarios para el conjunto de la ciudadanía que transite por la zona.
  • Las áreas peatonales se convierten en espacios públicos vibrantes donde las personas pueden socializar, participar en eventos y disfrutar de actividades al aire libre.
  • La peatonalización anima a las personas a caminar más, lo que tiene beneficios para la salud pública y reduce la dependencia del transporte motorizado.

Durante el mandato de Óscar Puente se llevaron a cabo varias iniciativas para peatonalizar calles y fomentar una movilidad más sostenible en la ciudad dentro del marco de planes como “Valladolid Ciudad Verde – Red de Vías Sostenibles” o “Valladolid Central”.

Así, como ha recordado Herrero, “la apuesta del equipo de Gobierno de PSOE – VTLP por las peatonalizaciones quedó reflejada no sólo en la acometida llevada a cabo en la Plaza Mayor, sino también en otras vías como las calles Pasión, Claudio Moyano, Licenciado Vidriera, Calle Constitución (en el tramo entre calle Duque de la Victoria y calle Menéndez Pelayo), la calle Doctrinos (en el tramo entre calle Santiago y calle María de Molina), María de Molina, la calle Regalado o  la calle Catedral (desde el aparcamiento de Plaza Portugalete hasta Fray Luis de León) entre otras”.

Estas peatonalizaciones impulsadas en Valladolid estuvieron, además, avaladas por un estudio técnico: el «Estudio de evaluación sobre actuaciones en materia de movilidad urbana en la ciudad de Valladolid. Peatonalizaciones del Casco Histórico» presentado en 2020 por el Ayuntamiento.