La reforma para devolver los coches al paseo, inaugurada con pompa por el alcalde, fulmina la mejor infraestructura ciclista de la ciudad y la sustituye por un recorrido que elimina espacios verdes y siembra dudas sobre su funcionalidad y seguridad para peatones y ciclistas
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, inaugura este martes la destrucción del mejor carril bici de la ciudad en el Paseo de Isabel la Católica presentando la nueva senda de paseo ciclista que elimina espacios verdes y peatonales en Las Moreras y La Rosaleda: una infraestructura que ha supuesto el derroche de casi un millón de euros (810.783 euros).
El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Pedro Herrero, ha sido tajante: “Es un absoluto disparate, propio de quien tiene una visión retrógrada, trasnochada, de quien no vive en la ciudad, no la camina, por supuesto, no la pedalea y solo la ve desde su coche oficial. Esto no pasa en ninguna ciudad de Europa gobierne quien gobierne, no es un tema ideológico es una cuestión de vivir en el siglo XXI y Carnero y Vox tienen una mentalidad del siglo XX y se les junta, además, que tienen unas ganas tremendas de borrar todo lo hecho por el anterior equipo de Gobierno como sucede en este caso con un carril bici, el mejor de la ciudad, con más de medio millón de usos al año, puesto en marcha hace cinco años y que funciona perfectamente”.
Pedro Herrero ha puesto el foco además en que “nadie sale ganando” algo que resume el malestar de diversos colectivos que no entienden el sentido de un cambio que, lejos de mejorar la movilidad, ha generado confusión y promete conflictos entre peatones y ciclistas.
La nueva vía ciclista, serpenteante y plagada de al menos diecisiete pasos de cebra en apenas un kilómetro, sustituye al anterior carril bici instalado en 2020, que discurría directamente por la calzada. Ahora, ciclistas y peatones deben convivir en un trazado repleto de curvas, rampas, escalinatas y zonas compartidas. Un diseño lleno de puntos de conflicto donde antes no los había.
Herrero asevera, además, que “mienten cuando hablan de atascos: no hay atascos en Isabel la Católica. Los atascos los han creado ellos en estos dos años que llevan con sus obras descoordinadas por toda la ciudad. Por tanto, no resuelven ningún problema, con esta obra, crean los problemas donde no los había. Han gastado dos años y casi un millón de euros en cargarse zonas verdes y enfrentar a peatones y ciclistas que se van a ver avocados a conflictos sólamente por un capricho del señor Carnero”.
Para hacer desaparecer el carril bici que ha sido usado de forma masiva en los últimos años, el Ayuntamiento ha tenido que reordenar el tráfico de toda la zona provocando desvíos y confusión en los accesos clave al centro, especialmente entre los puentes Mayor y de Isabel la Católica. El propio Consistorio ha admitido que la intervención es tan compleja que lo más recomendable es evitar toda la zona y optar por rutas alternativas como la Avenida de Salamanca.
La ciudad paga así un alto precio por una reforma que ni ciclistas ni peatones han pedido y cuya legalidad ha sido cuestionada por los tribunales. El Grupo Municipal Socialista recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, en una sentencia fechada el 25 de noviembre de 2024, anuló la ordenanza municipal que suprimía varios carriles bici, entre ellos el de Isabel la Católica.








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