El Grupo Municipal Socialista califica la acción de Carnero como una “aberración” porque provocará un efecto llamada al tráfico en una zona en la que no existían problemas.

Coches en lugar de ciclistas. Esta es la nueva imagen que ofrecerá el Paseo Isabel La Católica cuando desaparezca el carril bici habilitado en 2020. El carril más seguro, accesible y económico de la ciudad, que fue utilizado el pasado año por más de medio millón de ciclistas y usuarios de patinete, pasará a ser ocupado a partir de ahora por todo tipo de vehículos. El resultado: más contaminación y más ruido, mientras los ciclistas y peatones quedan relegados. Los concejales del Grupo Municipal Socialista, tras comprobar hoy cómo se destruyen los separadores y los hitos que protegían a los ciclistas, se han reafirmado en su diagnóstico: “Es una aberración. Estamos ante un retroceso injustificable en la movilidad de los ciudadanos”, explica Luis Vélez.

Las tareas del desmantelamiento sumadas a obras pendientes en el nuevo carril bici han provocado nuevos problemas de tráfico y un punto conflictivo para peatones y ciclistas en el cruce del puente con el Paseo de Isabel La Católica.

Un agravante de la medida adoptada por el equipo de gobierno PP-Vox es el dinero empleado: mientras que el mejor carril bici habilitado en Valladolid en toda su historia se realizó con 100.000 euros, el nuevo itinerario que ha destrozado zonas peatonales y de paseo de Las Moreras y La Rosaleda ha supuesto un coste de casi un millón de euros (945.000 euros).

Los concejales socialistas advierten también del “efecto llamada” que supondrá la habilitación en el Paseo de Isabel La Católica de un nuevo carril para los vehículos particulares. Los 945.000 euros han sido detraídos íntegramente de las arcas municipales porque el nuevo proyecto de PP y Vox a lo largo de La Rosaleda y Las Moreras no podía acceder a ninguna convocatoria de Fondos Europeos ya que “va en dirección contraria” a los criterios de la UE. Es una medida ilógica, que choca con el “sentido común”, porque incrementará el tráfico en el centro de la ciudad y no favorece ni al peatón ni a los ciclistas y usuarios del patinete.

En el Paseo de Isabel La Católica las complicaciones se centran a determinadas horas en dirección al Puente Mayor, pero no en sentido Paseo de Zorrilla, donde se implantó el carril bici. Ni existía ni existe un problema en esa dirección, especialmente desde que en diciembre de 2020 se habilitó un carril más para girar hacia la Cúpula del Milenio.

El contador del carril bici del Paseo Isabel La Católica superó el pasado año 2024 los 500.000 ciclistas y usuarios de patinetes, según el aforador ubicado junto al puente del Poniente, lo que supone un récord desde su instalación el 12 de marzo de 2021.