Los concejales del PSOE piden que el Ayuntamiento elabore un diagnóstico sobre los edificios residenciales sin ascensor, en colaboración con las asociaciones vecinales, entidades sociales y colegios profesionales.    

Ningún vecino de Valladolid debe quedar aislado en su casa por falta de ascensor. Este es el objetivo de la moción que presentará el Grupo Municipal Socialista en el próximo Pleno, que se celebrará el lunes 26. Para lograr ese fin se propone la aprobación de la convocatoria de subvenciones en 2026, priorizar los edificios con mayores necesidades sociales y ofrecer asesoramiento técnico a las comunidades de propietarios.

La iniciativa pretende eliminar las barreras arquitectónicas y facilitar que las personas mayores, con discapacidad o movilidad reducida puedan seguir viviendo en sus hogares con autonomía y seguridad. En definitiva, garantizar la accesibilidad real para todas las personas porque cualquier ciudadano puede necesitar esta infraestructura a lo largo de su vida, sea por circunstancias familiares o simplemente por una lesión.

«Ningún vecino debería verse obligado a abandonar su casa porque no puede subir las escaleras. Un ascensor no es un lujo. Para muchas personas es la diferencia entre mantener una vida autónoma o quedar aisladas de por vida en su propio domicilio», señala el concejal socialista Luis Vélez.

El concejal socialista advierte que Valladolid cuenta con un importante parque de viviendas construido entre los años cincuenta y setenta sin ascensor. Una situación que condiciona la vida cotidiana de miles de vecinos y cuya solución supone un coste difícil de asumir para numerosas comunidades, pese a las ayudas de otras administraciones.

El Ayuntamiento debe implicarse y complementar esas ayudas para que la accesibilidad no dependa de la capacidad económica de cada comunidad.

La propuesta plantea elaborar y aprobar la convocatoria en 2026, con la correspondiente dotación presupuestaria, y procurar su compatibilidad con las subvenciones de la Junta de Castilla y León, el Gobierno de España y otras administraciones. Las bases priorizarían los edificios con mayores necesidades sociales, atendiendo a su antigüedad, la presencia de personas mayores, con discapacidad o movilidad reducida y la situación socioeconómica de las comunidades.

También se solicita un servicio municipal de información y asesoramiento técnico que facilite la tramitación de las ayudas y la ejecución de las obras. Además, se propone elaborar un diagnóstico de los edificios sin ascensor, en colaboración con asociaciones vecinales, entidades sociales y colegios profesionales, para planificar futuras actuaciones y priorizar las zonas con mayores problemas de accesibilidad.

«Se trata de ayudar a las comunidades a afrontar las obras y de garantizar que nuestros vecinos puedan seguir viviendo en su barrio y en su casa con dignidad», concluye Luis Vélez.