El Grupo Municipal Socialista se opone a la nueva sobrecubierta por considerarla “insegura y una nueva chapuza”.    

El Polideportivo Pisuerga seguirá sin una solución definitiva que ponga fin a los graves problemas detectados por los informes técnicos, al margen de los efectos que todos los vallisoletanos han podido comprobar en los últimos meses, como la suspensión, por primera vez, de un partido del Baloncesto Valladolid por las goteras del pabellón.  Y no habrá una solución definitiva porque PP y Vox han votado en contra de la propuesta planteada por el Grupo Municipal Socialista en el Pleno del Ayuntamiento de Valladolid celebrado hoy:

  1. 1. Licitar de manera inmediata la contratación del proyecto de sustitución integral de las cubiertas del Polideportivo Pisuerga con cargo al presupuesto 2026.
  2. Dicho proyecto garantizará el mantenimiento de la iluminación natural y la instalación de energía fotovoltaica.
  3. Incluir en el proyecto de presupuestos 2027 la ejecución de la obra.

En el debate el concejal socialista Juan Carlos Hernández ha propuesto al gobierno municipal de Carnero abandonar definitivamente la idea de instalar una nueva cubierta sobre la existente en el Polideportivo Pisuerga y acometer una reforma integral que permita desmontar las viejas cubiertas y sustituirlas por otras nuevas, reforzando además la estructura cuando resulte necesario, manteniendo la entrada de luz natural e incorporando una instalación de energía fotovoltaica. “Lo que proponemos es una solución y no un parche. No queremos una chapuza que ponga en riesgo la vida de los usuarios del polideportivo”, ha concluido.

El PSOE sostiene que esta alternativa es la única coherente con los informes técnicos conocidos después de la paralización de las obras y acusa al Gobierno municipal de PP y Vox de pretender insistir ahora en una solución que mantiene el principal problema que llevó al fracaso del proyecto inicial: añadir una nueva cubrición sobre una estructura antigua cuya capacidad para soportar cargas adicionales está cuestionada por los propios estudios técnicos.

Según ha relatado el concejal socialista, en febrero de 2025 el Ayuntamiento disponía ya de un informe técnico que recomendaba sustituir las cubiertas y descartaba colocar una nueva sobre la antigua. Pese a ello,  el posterior encargo para redactar el proyecto planteaba expresamente estudiar “la posibilidad de ejecutar la nueva cubierta sin desmontar previamente la existente” e incorporar una instalación fotovoltaica.

El proyecto finalmente redactado optó por colocar un panel sándwich de unos diez centímetros sobre la cubierta existente.  No incluía un cálculo estructural que acreditase la capacidad de la estructura para asumir esa carga adicional: “El proyecto se limitaba a afirmar que el peso propio del material era muy escaso y despreciable”.

La realidad es que, una vez iniciadas las obras, la constructora detectó problemas relacionados con la capacidad de la estructura para soportar la solución proyectada, lo que acabó provocando la paralización de las obras. “Lo sucedido -ha constatado- resulta especialmente grave porque considera que no se trató de un imprevisto surgido durante la ejecución, sino de una posibilidad sobre la que el Ayuntamiento había sido advertido previamente”.

Por tanto, no era una circunstancia imprevista: “había un informe que les decía que eso no se podía hacer, un informe que despreciaron y que se ha confirmado punto por punto”, ha reprochado Hernández al equipo de gobierno de Carnero. Por cierto, la nueva cubierta eliminaba la entrada de luz natural al pabellón.

Hernández ha acusado además al Gobierno municipal de falta de transparencia  Un informe posterior califica de “inaceptable” la sobrecubierta sin refuerzo previo. La parte más preocupante de la documentación, es el cálculo estructural encargado posteriormente, cuando las obras ya estaban paralizadas.

Ese informe concluye que la estructura actual, aunque presenta deformaciones, funciona de forma coherente y segura con su configuración actual de cargas. El problema aparece cuando se pretende incrementar esas cargas. El documento   considera “inaceptable” instalar una nueva cubierta sobre la existente si no existe previamente una intervención estructural.

El estudio advierte de diferentes riesgos asociados a una actuación inadecuada sobre la cubierta, entre ellos problemas estructurales, roturas de vidrios, desprendimientos de paneles, filtraciones que puedan favorecer la corrosión del acero e incluso la eventual necesidad de clausurar la instalación.

El documento establece, además, que para superponer un nuevo sistema de cubrición se “prohíbe taxativamente cualquier tipo de fijación directa y exclusiva sobre la chapa superior del panel antiguo”.

Para el Grupo Municipal Socialista  estas conclusiones deberían haber llevado al Ayuntamiento a descartar definitivamente cualquier solución basada en colocar otra cubierta encima de la actual. Sin embargo, la concejalía de Deportes pretende continuar con la obra modificando la solución inicial y utilizando ahora una cubierta tipo DECK, que el Ayuntamiento presenta como una alternativa más ligera y flexible.

Hernández ha reprochado que esta nueva alternativa haya sido apuntada por la misma ingeniería que redactó el proyecto anterior y que, según sostiene, vuelva a plantearse sin disponer previamente de un nuevo proyecto completo y del correspondiente cálculo estructural que demuestre su viabilidad.

Se empeñan en una solución que es contraria a los dos informes que recalcan que no es posible instalar sobrepeso adicional”, ha advertido.

El concejal socialista ha planteado varias preguntas que, a su juicio, siguen sin respuesta: ¿Cuánto peso adicional introduciría la cubierta DECK? ¿Cómo se anclaría a la existente? ¿Qué duración tendría la solución y por qué esta alternativa no fue planteada desde el principio si ahora se considera adecuada?.

Una cubierta DECK que, si tan buena es, ¿cómo es que no la propuso el Ayuntamiento o la empresa anteriormente?”, ha preguntado, sin encontrar respuesta alguna. Hernández ha recurrido a una comparación gráfica para resumir su rechazo: “Lo que se plantea es una nueva chapuza digna de Pepe Gotera y Otilio”.

Frente a esa alternativa, el Grupo Socialista plantea una actuación completamente diferente: retirar las cubiertas actuales y sustituirlas por unas nuevas.

Ya está usted en su cuarto año y lo único que ha hecho en las cubiertas es una chapuza intencionada, porque se apartó deliberadamente de un informe y aceptó un proyecto sin cálculo estructural”, ha espetado a la concejala responsable.

El PSOE considera especialmente difícil de justificar que, después del fracaso de la primera solución, el Ayuntamiento pueda volver a apostar por otra sobrecubierta sin contar antes con todas las garantías técnicas.

Recapaciten, rectifiquen, que es de sabios, y voten a favor de esta moción. Olvídense de seguir adelante con chapuzas”, ha concluido. Pese a esta advertencia, PP y Vox han votado en contra.