El Grupo Municipal Socialista denuncia que el documento presentado por el alcalde no incluye ni una sola de las alegaciones formuladas por el GMS. Además, el equipo de gobierno PP-Vox se limita a presumir de la concesión de licencias por parte del Ayuntamiento a las que no puede oponerse.
El Grupo Municipal Socialista denuncia que la presentación realizada hoy por el alcalde del Plan Municipal de Vivienda y Suelo 2026-2030 no aporta absolutamente nada nuevo a lo ya aprobado por el Pleno y confirma, una vez más, que el equipo de Gobierno del PP ha optado por la propaganda en lugar de por una verdadera política municipal de vivienda. Lo que hoy se ha querido presentar como un impulso decisivo ya había sido aprobado y, lo que es más grave, sigue sin incorporar ni una sola de las alegaciones y propuestas formuladas por el Grupo Socialista a lo largo de toda la tramitación.
El GMS viene advirtiendo desde hace meses de que este Plan nacía mal, se tramitó peor y ha terminado consagrando la claudicación del PP ante los planteamientos de Vox. Luis Vélez ya denunció la opacidad del procedimiento, el desprecio a la Mesa de la Vivienda, la supresión del marco europeo e internacional que debe orientar cualquier política pública seria en esta materia, el retroceso en compromisos climáticos y energéticos y la falta de ambición social de un documento recortado para acomodarse a la agenda ideológica de la extrema derecha.
«Lo que queda en evidencia es que el Plan no articula una estrategia municipal sólida para promover vivienda en Valladolid, sino que asume como eje central que sea la Junta de Castilla y León quien desarrolle las promociones. En la práctica, el Ayuntamiento de Valladolid renuncia a liderar, planificar y ejecutar una política propia de vivienda y se limita a colocarse en un papel secundario, fiando a otra administración una responsabilidad que también le corresponde. Es una renuncia política en toda regla y una muestra más de la falta de proyecto del equipo de gobierno PP-Vox», señala el concejal socialista.
Además, resulta especialmente llamativo que, mientras el alcalde y sus concejales presumen de impulsar vivienda en la ciudad, la realidad es que se limitan a una mera concesión de licencias urbanísticas. «Conceder licencias no es impulsar una política pública de vivienda; es, sencillamente, cumplir con una obligación administrativa reglada cuando un promotor presenta un proyecto ajustado a la legalidad. Intentar convertir ese trámite en un mérito político es tanto como admitir que el Ayuntamiento carece de iniciativa propia y pretende apropiarse de actuaciones que no responde a una planificación municipal ambiciosa, sino al mero funcionamiento ordinario de la administración», constata Luis Vélez.
A ello se suma que el Plan aprobado de forma definitiva sigue arrastrando los mismos problemas de fondo que el PSOE ha venido señalando desde el primer día. No refuerza de manera suficiente el parque público de alquiler, no ofrece garantías reales para blindar el uso social del suelo municipal, no despliega una estrategia seria de rehabilitación vinculada a la eficiencia energética y a la lucha contra la pobreza energética, y tampoco acredita una voluntad real de concertación con los agentes sociales y con los colectivos implicados. Es, en definitiva, un documento débil en lo técnico, insuficiente en lo social y profundamente condicionado por los peajes ideológicos que el PP ha aceptado para satisfacer a Vox.
El Grupo Municipal Socialista considera inaceptable que el alcalde intente revestir de éxito una operación política que, en realidad, evidencia tres fracasos: el fracaso de un Plan que no mejora tras las alegaciones; el fracaso de un Ayuntamiento que delega en la Junta la construcción de vivienda en la ciudad; y el fracaso de un equipo de gobierno que vende como gestión propia lo que no pasa de ser la mera concesión de licencias.








Deja tu comentario