La ausencia de una serie oficial completa y los errores reiterados del dispositivo obligan a poner en cuarentena los datos con los que el Ayuntamiento presume del cambio de trazado, en un contexto de aumento general del uso de la bicicleta en toda la ciudad

El enésimo fallo del aforador situado en el entorno de la Plaza del Poniente y La Rosaleda reabre una cuestión de fondo que el Ayuntamiento sigue sin aclarar con la transparencia necesaria: hasta qué punto son sólidas, comparables y verificables las cifras de uso del carril bici de Isabel la Católica con las que el equipo de Gobierno viene justificando su decisión de eliminar el trazado que discurría por uno de los carriles de la calzada.

Las informaciones publicadas en los últimos meses han atribuido al nuevo recorrido incrementos de uso, pero también han dejado por escrito algo igual de relevante: el sistema de conteo ha registrado fallos, ha habido periodos sin funcionamiento correcto y se han descartado días con datos anómalos para evitar distorsiones en los resultados. Esa circunstancia, por sí sola, impide presentar los balances difundidos por el Ayuntamiento como datos incuestionables.

«Cuando el propio dato nace condicionado por incidencias técnicas, por filtrados posteriores y por la falta de una publicación oficial completa, detallada y descargable de la serie histórica, lo prudente no es convertir una cifra en propaganda, sino reconocer sus límites. No basta con lanzar titulares sobre aumentos porcentuales si no se acompaña esa afirmación de todos los datos brutos, de la metodología aplicada para depurarlos y de una explicación precisa sobre qué días quedaron fuera del recuento y por qué motivo», razona el concejal socialista, Luis Vélez.

«Incluso aceptando que en algunos periodos se hayan producido aumentos de uso en ese punto, atribuirlos de forma automática y exclusiva al cambio de trazado sería una conclusión forzada. Valladolid lleva años registrando una consolidación progresiva de la bicicleta como medio de transporte urbano y un uso creciente de los vehículos de movilidad personal en diferentes zonas de la ciudad. Ese cambio de hábitos, más amplio y estructural, ayuda a explicar buena parte del incremento de desplazamientos ciclistas, con independencia de la operación concreta realizada en Isabel la Católica», explica Vélez, antes de señalar que «utilizar un contador con incidencias conocidas para presentar como éxito indiscutible una decisión muy contestada social y técnicamente no solo es una simplificación interesada, sino una forma de retorcer el debate público».