El Grupo Municipal Socialista lamenta que no se hayan atendido todas las demandas de los vecinos y exige la rotulación inmediata para acabar con los problemas que genera la falta de señalización

243 días después de haber bautizado las calles patio de La Rondilla gracias a un ruego del PSOE presentado en julio de 2024, Carnero sigue sin poner las placas identificativas con los nombres aprobados. Las calles Contemplación, Recreación, Reforma, del Diálogo y Vecindad, así como la ampliación del Patio de la Convivencia, existen formalmente desde el 18 de marzo, fecha de la resolución municipal, pero en las fachadas, en cambio, siguen siendo una promesa. «Una manera de gestionar que tristemente vuelve a llevar la marca Carnero», denuncia el concejal socialista Luis Vélez.

“El Gobierno municipal ha puesto palabras donde hacían falta placas. Y sin placas, las vecinas y los vecinos continúan con los mismos problemas de siempre”, señala Vélez.

El PSOE recuerda que la falta de rotulación mantiene las dificultades ya advertidas por el vecindario y recogidas en el ruego socialista: trabas para contratar suministros y realizar trámites al figurar que la calle carece de nombre; problemas de identificación para servicios públicos como bomberos y para empresas de reparto; confusión cotidiana en la orientación de peatones y vehículos. «Gracias al ruego del PSOE, Carnero ha cumplido con el papel, pero se ha olvidado de la pared», señala con ironía el concejal socialista Luis Vélez.

El Grupo Municipal Socialista lamenta que tampoco en esta ocasión se hayan atendido todas las propuestas formuladas por la Asociación Vecinal Rondilla. El Ayuntamiento desoyó parte de las denominaciones planteadas por los vecinos mientras bautizaba las calles Diálogo, Convivencia y Vecindad.

“El equipo de Gobierno se comprometió a mantener actualizada la rotulación. Empezar por La Rondilla sería una decisión tan sensata como necesaria”, añade Vélez.

El Grupo Municipal Socialista exige la instalación inmediata de las placas en todas las vías como solicitó en julio de 2024 y como el alcalde acabó ‘bautizando administrativamente’ mediante una resolución fechada el 18 de marzo de 2025 para evitar los perjuicios que los vecinos llevan padeciendo desde hace años.