El Grupo Municipal Socialista forzó una primera intervención, pero exige medidas eficaces y permanentes para garantizar la puesta en valor y garantizar la visibilidad total de la escultura

El PSOE denuncia que, a día de hoy, la escultura “La unión del mundo – Monumento a la Fraternidad”, del artista cántabro Mariano Cobo y situada en la confluencia de la avenida de Palencia con la calle Real de Burgos, en el barrio de La Rondilla, sigue sin poder apreciarse con claridad desde distintos puntos del entorno público. Los setos que la rodean continúan obstaculizando su lectura, por culpa de la insuficiente poda realizada por el Ayuntamiento.

El Grupo Municipal Socialista trasladó formalmente la denuncia por el estado del monumento en la pasada Comisión de Movilidad, Urbanismo, Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad y solicitó una solución inmediata. El concejal de Medio Ambiente reconoció el problema y se comprometió a intervenir. Días después se efectuó un recorte de los setos, claramente insuficiente: la pieza continúa ocultándose desde varios ángulos y la ciudadanía no puede disfrutar de un patrimonio que merece ser visible y respetado.

Tras comprobar que la intervención no resolvía el problema, el Grupo Municipal Socialista ha pedido al gobierno municipal que valore si las especies vegetales utilizadas son las adecuadas para ese emplazamiento, que encargue a expertos en patrimonio urbano y a profesionales de la escultura un criterio técnico claro y que adopte medidas inmediatas y duraderas. «No basta con podas apresuradas: es necesario garantizar, de una vez, la contemplación completa de la obra», apunta el concejal Luis Vélez.

El origen de este monumento refuerza la obligación de cuidarlo y hacerlo visible. A finales de los años noventa, a iniciativa de la Asociación Familiar Rondilla y coincidiendo con la construcción del aparcamiento subterráneo para residentes, se propuso ganar espacio peatonal y situar allí un monumento a la Tolerancia y los Derechos Humanos, creando además un entorno estancial agradable. En 2003 se instaló la obra de Mariano Cobo: una composición de bronce y hormigón que muestra tres brazos de distinto origen sosteniendo, de forma colaborativa, un globo terráqueo. La iconografía es inequívoca: unidad y fraternidad entre etnias que, juntas, forman la familia humana. El conjunto se acompañó de jardinería y de un banco semicircular de piedra para invitar a la pausa y a la reflexión.

«Hoy, sin embargo, el mensaje queda sepultado tras una barrera vegetal que nunca debió imponerse a la escultura» señala el concejal socialista antes de insistir en que «el Ayuntamiento debe sustituir la solución provisional por una actuación suficiente que garantice la visibilidad integral del monumento en todo el perímetro, revise el diseño paisajístico del entorno con especies de porte adecuado y establezca un mantenimiento que evite repetir este error». «La fraternidad no puede seguir escondida detrás de un seto. Vamos a reclamar, cuantas veces sea necesario, que se cumpla con lo prometido: poner en valor “La unión del mundo – Monumento a la Fraternidad” para que vuelva a ser un símbolo vivo de convivencia en La Rondilla», concluye Luis Vélez.

 

Audio del concejal del Grupo Municipal Socialista, Luis Vélez: