El Grupo Municipal Socialista reclamaba literalmente que «el alcalde se dedique más a la alcaldía»
El alcalde de Valladolid vuelve a bloquear el control democrático impidiendo, por segunda vez, que el Grupo Municipal Socialista (GMS-PSOE) defienda en el Pleno una moción. En esta ocasión, la propuesta instaba a Jesús Julio Carnero a asumir personalmente —o delegar en un concejal de su equipo— las funciones que hoy recaen en su denominado “alcalde B” (Director de Coordinación de Políticas Públicas).
“Los ciudadanos tienen derecho a saber en qué se gasta su dinero y a que el Pleno pueda debatir libremente las propuestas de los grupos. Vetar de nuevo una moción del PSOE es un inadmisible tapón al control democrático y a la transparencia”, ha subrayado Pedro Herrero, portavoz del Grupo Municipal Socialista.
La moción registrada por el GMS-PSOE proponía un acuerdo claro: “El alcalde o la persona de su gobierno que designe, asumirá las funciones específicas atribuidas a su Director de Coordinación de Políticas Públicas, conocido popularmente como ‘alcalde B’.”
El objetivo es poner fin a la externalización de funciones políticas y recuperar la dirección política desde la Alcaldía.

Este nuevo bloqueo llega tras el primer veto de Carnero a otra iniciativa socialista que exigía explicar la aportación y utilidad del denominado “alcalde B”, un cargo creado de forma ilegal según el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) y cuyo coste asciende a 156.762 euros anuales —más de 320.000 euros ya desembolsados en lo que va de mandato—.
A pesar del varapalo judicial, PP y Vox modificaron de urgencia y sin consenso el Reglamento Orgánico municipal para mantener ese esquema, hurtando al Pleno la posibilidad de evaluar su eficacia.
El TSJCyL dio la razón al GMS‑PSOE al considerar ilegal el nuevo órgano político creado en torno al denominado “alcalde B”. Este puesto supone un coste de 156.762 euros anuales —hasta 627.048 euros en todo el mandato— y, según los cálculos del Grupo, ya ha generado más de 320.000 euros de gasto acumulado. Para los socialistas, la plaza desnaturaliza funciones propias de dirección política que antes asumía un teniente de alcalde. Además, recuerdan que Carnero compatibiliza la Alcaldía con su escaño en el Senado y la presidencia de una comisión, lo que merma su dedicación a la ciudad y agrava la descoordinación municipal.
El PSOE, que se reserva el ejercicio de acciones legales por esta nueva vulneración de derechos fundamentales, reclama, en primer lugar, incluir de inmediato la moción en el orden del día del próximo Pleno para garantizar el derecho de los grupos a fijar y defender sus iniciativas; y en segundo lugar, que el alcalde, como se proponía en la moción censurada, se dedique más a la Alcaldía asumiendo él mismo —o delegando en un concejal— las funciones que ahora se atribuyen al Director de Coordinación de Políticas Públicas.
“Los vallisoletanos no se merecen un alcalde que se dedica a vetar las mociones que no le gustan de otros grupos. Necesitan un alcalde que asuma las consecuencias de sus actos, que no vulnere los derechos de los grupos políticos en el Ayuntamiento y que respete la Constitución. Menos vetos y más trabajo por la ciudad”, concluye Herrero.
Texto de la moción vetada:
Moción GMS Alcalde se dedique más a la Alcaldía
Enlace a la nota de prensa del primer veto:
Enlace a la sentencia del TSJ sobre “alcalde B”:
Sentencia Tribunal Superior de Justicia
Audio del portavoz del Grupo Municipal Socialista, Pedro Herrero:








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