Pedro Herrero registra las alegaciones del Grupo Municipal Socialista para garantizar la participación real de los ciudadanos en los Presupuestos Participativos. 

 

La reforma del reglamento de los Presupuestos Participativos planteada por el equipo de gobierno PP-Vox limita la participación de los vecinos y conlleva más burocracia. Esta es la advertencia del Grupo Municipal Socialista, que ha presentado hoy diversas alegaciones para garantizar la participación real de todos los ciudadanos en la elección de las inversiones para mejorar todos los barrios y el centro de Valladolid.

El Grupo Municipal Socialista considera que la modificación supone un retroceso democrático respecto al modelo vigente desde 2018, como explica Charo Chávez: “El texto impulsado por el equipo de gobierno de Carnero reduce de manera drástica la capacidad de decisión vecinal, elimina fases de deliberación pública y restringe el abanico de propuestas que podrán votarse. El modelo implica una limitación en la capacidad de decisión de los vecinos, a cambio de más burocracia”.

La sustitución de la elección en asamblea de las mesas de zona por un sorteo resta legitimidad y pluralidad a un proceso que debería ser abierto y participativo. También se suprime fase del debate de las propuestas de inversiones previa a la votación final y se reducen las propuestas posibles de votación. En consecuencia, el Grupo Municipal Socialista basa las alegaciones en los principios esenciales para mejorar la participación:

1.- Sobre la elección de las mesas de zona. La redacción anterior disponía la elección mediante votación en asamblea, mientras que la propuesta actual sustituye el método por sorteo, lo que implica la desaparición de la deliberación y la decisión colectiva directa. La elección pública fomenta el debate y garantiza la transparencia.

2.- Sobre las asambleas deliberativas abiertas previas a la votación final: Bajo la nueva redacción, las propuestas son sometidas directamente a votación online tras la emisión del informe técnico, sin que exista una fase deliberativa pública previa, cercenando así la oportunidad de argumentación, defensa y revisión pública de las propuestas, lo cual reduce la transparencia y merma la legitimidad del listado final.

3.- Sobre el número de propuestas seleccionables: al reducirse el número de propuestas seleccionables de veinte a diez, y las de reserva de cinco a dos, se restringe la variedad de iniciativas y se limita las posibilidades de elección.

4.- Sobre la revisión anual del Reglamento con participación ciudadana: Se elimina el papel activo del grupo motor, cuya función expresa era la revisión anual y la introducción de mejoras, empobreciendo así la evaluación participativa.

5.- Mayor presencia directa de la ciudadanía en el seguimiento: la participación en el grupo de seguimiento queda limitada a dos personas designadas por cada mesa y el grupo motor, concentrándose el control en manos de muy pocos representantes.

6.- Valoración de las propuestas: si bien es cierto que ambos reglamentos utilizan criterios similares para la selección de las propuestas, el sistema propuesto  establece una puntuación ponderada que asigna hasta ocho puntos según el apoyo ciudadano previo, lo que podría favorecer de manera desproporcionada a aquellas propuestas respaldadas por colectivos o grupos con mayor capacidad de movilización digital.

7.- Accesibilidad de las personas no empadronadas y de cualquier edad en algunas fases: se limita la participación a las personas mayores de 16 años y se excluye a residentes no empadronados (migrantes, estudiantes, jóvenes, etc.), que, pese a no figurar en el censo municipal, forman parte de la comunidad y pueden aportar visiones relevantes. También se descarta la participación de los menores de 16 años que no sean integrantes del Consejo de Infancia.

“Los Presupuestos Participativos -concluye Charo Chávez- nacieron para abrir la democracia local, no para cerrarla. El actual reglamento en tramitación supone un paso atrás, y por eso es necesaria una rectificaciópn con propuestas que devuelvan protagonismo a la ciudadanía, sin exclusiones ni filtros innecesarios”. 

En definitiva, el Grupo Municipal Socialista propone que se incorporen las alegaciones para garantizar la participación real de todos los ciudadanos.