Los problemas son visibles y evidentes, afectando directamente a la seguridad de peatones y ciclistas: semáforos mal colocados, bordillos de varios centímetros y distintos obstáculos

La ejecución del carril bici del Camino Viejo de Simancas es un ejemplo más de que el actual equipo de gobierno de PP y Vox, encabezado por el alcalde Carnero, no cree de verdad en la movilidad ciclista. A las deficiencias en la planificación y el diseño se suman retrasos y una alarmante falta de cuidado en la ejecución.

Los problemas son visibles y afectan directamente a la seguridad de peatones y ciclistas: un semáforo mal orientado frente a INEA induce a error a los conductores, algo que el gobierno municipal conoce desde principios de julio y que «podría resolverse simplemente girando la cabeza del semáforo. Pese a su sencillez, la corrección sigue pendiente», denuncia el concejal socialista Luis Vélez.

El carril bici presenta desniveles de varios centímetros en sus conexiones, lo que dificulta su uso seguro. Aunque el asfaltado final aún no se ha realizado, no se han procurado rampas provisionales, lo que impide que la infraestructura pueda utilizarse en condiciones óptimas de seguridad durante estos meses. Además, el tramo ejecutado desde INEA hasta el municipio de Simancas, sorprendentemente, solo se ha construido en sentido de ida; la vuelta carece de carril bici a pesar de existir espacio suficiente, lo que deja una conexión incompleta e injustificable.

Este cúmulo de retrasos, improvisaciones y ejecuciones defectuosas no sólo supone un sobrecoste para las arcas públicas, sino que evidencia que para PP y Vox la movilidad ciclista no es una prioridad, sino un mero trámite que asumen sin convicción y sin respeto por las personas usuarias que la necesitan.

Las obras del Tramo 1 del carril bici, que discurre entre la VA-30 y el límite municipal de Valladolid, fueron adjudicadas el 20 de abril de 2023 a la empresa GECOCSA por un importe de 1.657.542 euros, con un plazo inicial de ejecución de nueve meses.

El 3 de abril de 2024, a petición de la adjudicataria, se concedió una ampliación de dos meses, fijando como nueva fecha de finalización el 5 de junio de 2024, que finalmente no se cumplió. De hecho, el 30 de marzo de 2024 se levantó un acta que constataba la paralización de la obra, con solo un 45,7 % ejecutado (749.000 euros) y el 54,3 % pendiente.

El 26 de agosto de 2024 la Junta de Gobierno aprobó una nueva licitación para concluir el Tramo 1 y parte del Tramo 2, con un presupuesto de 1.837.028,37 euros y un plazo de ejecución de siete meses.

A finales de octubre de 2024, los trabajos restantes fueron adjudicados a la empresa Toyrsa, con previsión de reinicio en enero de 2025, “después de Reyes”, y objetivo de finalización del primer tramo operativo, de más de 2,5 kilómetros, para el verano de 2025.