Las actas del Pleno celebrado hace 42 años certifican que se fusionaron los dos pagos (IBI y Tasa de Basuras) en un único concepto.   

Pedro Herrero: “En Valladolid ya se paga por la recogida de basuras y, por tanto, no es justo que el equipo de gobierno PP-Vox cobre dos veces por el mismo servicio. Únicamente debe pagarse por el tratamiento de residuos”.  

La propuesta del Grupo Municipal Socialista de rebajar el Impuesto de Bienes Inmuebles para compensar la implantación de la nueva Tasa de Basuras está fundamentada en un acuerdo del propio Ayuntamiento de Valladolid. En esta ciudad existe una vinculación histórica de la tasa de basuras y el IBI, aunque entonces se denominaba contribución: el Pleno del Ayuntamiento celebrado el 29 de septiembre de 1983 acordó fusionar ambos pagos en un único concepto, según el documento oficial custodiado en el Archivo Municipal. La integración de todo lo que afecta a la propiedad de la vivienda en un único recibo fue acordada en el Pleno que aprobó las nuevas denominaciones de las ordenanzas fiscales.

El acta manuscrita del Pleno celebrado hace 42 años (29 de septiembre de 1983) recoge el acuerdo municipal de una forma expresa: «Se alude a una innovación importante, que afecta a la generalidad de la población, como es la refundición en un solo concepto, que se acumula además a la contribución territorial urbana de las anteriores tasas de recogida de basuras«. Incluso se recuerdan los dos criterios de aquella tasa: el valor catastral y la clasificación de la calle.

En aquel momento el partido conservador, Alianza Popular (formación presidida por Manuel Fraga que dio origen unos años después al PP), rechazó su aprobación por la presión fiscal que sufrían los vallisoletanos. En el acta, curiosamente, se alude a la situación económica: «Se manifiesta que en un momento de crisis económica como el actual se deben adoptar medidas de austeridad, sin despilfarro; nen i pretender sustraer fuertes sumas de dinero de sectores productivos y de economías domésticas «.

Por eso en Valladolid no había tasa de basuras, porque, de facto, ya se pagaba por este servicio en el recibo del IBI. Sin embargo, en 2013 el popular León de la Riva implantó la Tasa de Basuras, lo que derivó en una protesta de los colectivos vecinales por la “duplicidad de tasas”. Aunque legalmente era posible su implantación, el PSOE prometió eliminarla porque no era de justicia. Y el compromiso fue cumplido en 2017 con Óscar Puente en la Alcaldía.

Ocho años han estado los vallisoletanos sin tasa de basuras, aunque el servicio de recogida se pagaba. Lo pagaban los ciudadanos en el recibo del IBI. Ahora llega la implantación de la nueva “Tasa de Basuras”, en aplicación de la norma estatal y basada en los criterios de la Unión Europea, con la premisa de “quien contamina paga”.

La Tasa, por tanto, es obligatoria, y contempla dos servicios que tienen que ser financiados con la recaudación de la Tasa: recogida y tratamiento. Un total de 18 millones de euros recaudará el Ayuntamiento por la nueva tasa (13 por recogida y 5 millones por tratamiento). Como en la capital vallisoletana ya se abona el servicio de recogida en el actual recibo del IBI lo que reivindica el Grupo Municipal Socialista es que se reduzca el IBI en esa cuantía; es decir, que se descuente del recibo del IBI de los vallisoletanos, 13 millones de euros.

“Es de justicia rebajar el IBI en la cuantía equivalente a la recogida, para evitar que los vallisoletanos paguen dos veces por el mismo servicio”, recalca Pedro Herrero, y añade el portavoz del Grupo Municipal Socialista: “Ante la negativa de Carnero nosotros lo haremos en  2027, quedan menos de dos años”.