Pedro Herrero: “Ya es hora de que Carnero prescinda de Vox. El alcalde debería ejercer directamente las competencias de seguridad ante la deriva que plantea la ultraderecha en la Policía Municipal. El Grupo Municipal Socialista defiende el actual modelo de Policía de barrio”.

Cinco acuerdos plantea el Grupo Municipal Socialista en la moción que defenderá en el Pleno del próximo lunes para que Vox deje de ejercer las competencias de Seguridad ante la deriva que tiene el concejal encargado de la Policía Municipal:

  1. Reivindicar el valor de nuestra Policía de Barrio.
  2. Potenciar la Policía de Barrio.
  3. Rechazar cualquier tipo de injerencia política en la Policía Local.
  4. Condenar el uso partidista de la imagen de la Policía Local.
  5. Instar al alcalde a retirar las competencias en Seguridad a la ultraderecha.

En la propuesta se recuerda que “al inicio del actual mandato Carnero tomó la decisión de delegar sus competencias en materia de Seguridad Ciudadana en el concejal que  ejercía como portavoz de Vox, aunque el alcalde ostenta por Ley la máxima Jefatura de nuestra Policía Local.

Vox es una formación política que no cree en el modelo de Policía Local consagrado en nuestro ordenamiento jurídico y aboga por subvertir dicho modelo para ir transformándolo, de facto, en el de una pseudo Policía Nacional”.

Pedro Herrero enumera los “patrones” del discurso político de la ultraderecha en materia de seguridad:

  1. Nacionalismo excluyente: idea de una identidad nacional pura amenazada por fuerzas externas o internas.
  2. El “otro» como amenaza: señalamiento a personas inmigrantes, minorías o ideologías progresistas como riesgos para la «españolidad».
  3. Militarización y orden como solución: invocación de un pasado idealizado de orden y disciplina, a menudo ligado a épocas de fuerte control estatal o militar.
  4. Apelación a la idea de “crisis” como catalizadora: explotación de fenómenos como la globalización, la inmigración y el terrorismo para presentar la inseguridad como un problema sistémico que requiere soluciones drásticas.
  5. Anti-progresismo: oposición reaccionaria a los avances como el feminismo, la mejora de la protección social, los derechos LGTBI o la multiculturalidad.

Según explica el portavoz del Grupo Municipal Socialista este planteamiento está diseñado para apelar a emociones primarias con la pretensión de propagar el miedo para provocar respuestas pasionales de apoyo a soluciones autoritarias ante una falsa percepción de riesgo de pérdida de empleo o incremento de la inseguridad, además de otros efectos nocivos para la convivencia.

El pasado 4 de abril el concejal de Salud Pública y Seguridad Ciudadana fue el anfitrión de un acto político de carácter nacional de su partido, convocado en la Comisaría de Policía Local “Daniel Prieto Díaz”. Se trató de una supuesta reunión de cargos públicos del denominado “Grupo de respuesta Nacional (GRN)” de seguridad de Vox, publicada en la agenda de la web del Ayuntamiento y que incluyó una rueda de prensa ante la sede de la Policía.

En ese acto ante los medios de comunicación -según se recoge en el texto de la proposición- Vox planteó la desaparición de los «modelos fallidos» de Policía de Barrio (“por su fracaso”, dijeron) y su sustitución por “Grupos contra la Delincuencia Urbana y de Respuesta Inmediata”, en palabras del portavoz nacional de Seguridad e Inmigración, Samuel Vázquez, quien se refirió a un “incremento de la criminalidad” y la vinculó a “los procesos de inmigración ilegal desbordados en el espacio y en el tiempo”.

Estas declaraciones de Vox chocan frontalmente con las realizadas por el alcalde tan solo unos días después, en las que se desmarcó de la posición de sus socios de gobierno municipal. Carnero presumió de la ‘Policía de Barrio’, a la que calificó como una “demanda de los vecinos, concejo abierto tras concejo abierto” y anunció que el Ayuntamiento la va a potenciar, para que esté presente en “los cinco distritos de la ciudad”.

En consecuencia, el Grupo Municipal Socialista considera imprescindible despejar todas las dudas y dejar claro el apoyo de todos los grupos políticos del Ayuntamiento de Valladolid al actual modelo de Policía Municipal, que en todo caso debe ser potenciado.