El alcalde de Valladolid Oscar Puente, junto con el concejal de Movilidad y Espacio Urbano Luis Vélez y técnicos municipales han comprobado la ejecución de las obras de reurbanización y peatonalización en la calle Recoletas. Han estado acompañados en la visita además por representantes de la Asociación Vecinal “Ribera de Curtidores”.

Hace unos días que comenzó la reurbanización del segundo de los tramos de la calle Recoletas, entre la calle Juan de Juni y la calle Gregorio Fernández, consistente en su reurbanización y peatonalización. Esta es una actuación aprobada en Presupuestos Participativos 2020, con una inversión inicial prevista de 114.000 euros.

Ya el año pasado se acometió la actuación de reurbanización y peatonalización del otro tramo de la calle Recoletas, entre la calle San Ildefonso y la calle Juan de Juni, una actuación también derivada de los Presupuestos Participativos, con una inversión de 155.000 €.

La longitud del tramo en curso es de aproximadamente 110 metros y su anchura media es de 7 metros . Asimismo, se van a actuar en las embocaduras a las otras vías.

La principal carencia a resolver es la precaria accesibilidad peatonal, con aceras muy estrechas (de 80 y 125 cm. respectivamente) que en ningún caso cumplían la normativa, y se agravaba en los vados de algunos garajes que resultaban difícilmente transitables por su pendiente transversal. Tampoco resultaba fácil el acceso de los vehículos, en estos casos, y en general por la estrechez de la calzada.

La configuración tras la obra será una plataforma única adoquinada, con aguas a una limahoya central sin resalto, con corredera de granito en la que se ubicarán los sumideros. De este modo, aún perdiéndose 8 plazas de aparcamiento regulado, se facilita la maniobra a los vehículos de los residentes, se elimina el tráfico de paso, totalmente innecesario (la entrada y salida de los vehículos se producirá únicamente por la c/ Juan de Juni), y sobre todo se consigue un uso mayoritariamente peatonal y plenamente accesible, como continuidad del itinerario anterior.

Tras la demolición de los firmes y pavimentos existentes, se procederá a la regularización con zahorra artificial de reciclaje, seguida de la extensión de la solera de hormigón en masa, y sobre ésta la pavimentación. Los materiales y configuración elegidos son similares a los del otro tramo, con adoquines prefabricados de hormigón de 20x10x7 cm., colores crema y rojo sin bisel, lo que pretende facilitar al máximo el uso peatonal de la vía, y amabilizar su aspecto.

En cuanto a las redes municipales de abastecimiento y saneamiento, en esta ocasión no será precisa la intervención al haberse renovado hace pocos años. Lo mismo puede indicarse del alumbrado público de las fachadas. 

El plazo de ejecución inicialmente previsto era de dos meses y medio. Sin embargo, está previsto que la duración se reduzca en semanas.