Dos años y cuatro meses después de que el Pleno del Ayuntamiento de Valladolid aprobara la realización de un estudio sobre el viejo viaducto, Carnero no ha hecho absolutamente nada. Desde hace 3 años no pueden circular camiones ni autobuses.

Todo seguirá igual, lamentablemente. Todo seguirá igual también en el viaducto de Daniel del Olmo; es decir, que no se ejecutará la solución definitiva, que el Grupo Municipal Socialista plasma en la demolición del viejo viaducto y su sustitución por un paso inferior moderno para vehículos, ciclistas y peatones.

Ese ha sido el objetivo de la moción defendida hoy por el Grupo Municipal Socialista: “El Ayuntamiento de Valladolid pide al Ministerio de Transportes que se haga cargo de construir un paso inferior en Daniel del Olmo conforme al proyecto que elabore el Ayuntamiento.” Este es el acuerdo ofrecido por el Grupo Municipal Socialista, que supone “una solución definitiva” para que el paso pueda ser utilizado con las máximas garantías de seguridad y puedan circular todo tipo de vehículos. Sería el punto final a las restricciones de camiones y autobuses, y también el fin de los problemas de movilidad de trabajadores, empresarios y ciudadanos que circulan cada día por esta vía de conexión entre el Paseo de Zorrilla y la Avenida de Madrid.

Sin embargo, Carnero ha impedido que se haya votado el acuerdo planteado por el Grupo Municipal Socialista.  En su lugar, el PP ha planteado una enmienda de sustitución,  que para el Grupo Municipal Socialista implica una alteración de la iniciativa política porque la enmienda “popular” establece que la infraestructura sea elevada, justo lo contrario de lo que ha defendido Pedro Herrero, quien se reserva la acción judicial contra este cambio decidido por el alcalde. Si el paso es subterráneo se considera una obra ferroviaria y, por tanto, tendría que ser financiada íntegramente por el Ministerio de Transportes. Se estima un presupuesto de 30 millones de euros. Si, por el contrario, el paso es elevado la obra es competencia del Ayuntamiento, porque Carnero ha bloqueado todos los proyectos contemplados en el Convenio de Integración Ferroviaria.

A fecha de hoy, la inacción del equipo de gobierno PP-Vox es evidente. En el Pleno del mes de febrero de 2024 todos los Grupos Municipales adoptaron por unanimidad un acuerdo “para que el equipo de gobierno contratara a la mayor brevedad posible un estudio para determinar la solución técnica más eficiente para garantizar el tránsito seguro de autobuses y camiones a 31 de diciembre de 2026”.

Sin embargo, transcurridos dos años y cuatro meses el equipo de gobierno presidido por Carnero no ha querido dar cumplimiento a dicho acuerdo plenario.  

En septiembre de 2024 a la ciudad se le presentó una gran oportunidad para resolver este problema. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ofreció al Ayuntamiento la inclusión en el convenio de Integración Ferroviaria firmado en 2017 de un nuevo paso inferior en Daniel del Olmo. Unos días más tarde el actual alcalde rechazó este ofrecimiento.

Una vez resuelto el Convenio de Integración, el equipo de gobierno ha anunciado que antes del próximo mes de septiembre licitará un proyecto sólo para sustituir el tablero del maltrecho viaducto, el cual espera adjudicar antes de finales de este año.  PP y Vox están dispuestos a que el Ayuntamiento gaste en torno a 3 millones de euros (según sus propias estimaciones) en un parche para el viaducto de Daniel del Olmo, renunciando así a demolerlo y construir un nuevo paso, que es lo que necesita la ciudad.

En la actualidad el viaducto tiene una serie de restricciones y limitaciones que impiden el tráfico normal de todo tipo de vehículos. Desde hace tres años no pueden circular autobuses ni camiones. Por esta razón hubo que desviar hasta 10 líneas de AUVASA. Además, estas limitaciones de vehículos pesados perjudican gravemente a los industriales del polígono de Argales.