Los populares anuncian ahora que presentarán su Plan dentro de dos meses mientras Vox sostiene que “el machismo no es la causa de la violencia contra las mujeres”
El Grupo Municipal Socialista lamenta que el Partido Popular haya rechazado una moción para reforzar y blindar las políticas públicas de igualdad del Ayuntamiento de Valladolid y aplace hasta pasado el 8M la necesaria modificación del Plan de Igualdad. El PP ha optado por votar en contra de la moción socialista presentada hoy y hacerlo, además, alineándose de facto con la agenda y el relato de Vox: plegándose a su discurso, asumiendo su marco y mimetizándose con una posición que niega la necesidad de políticas feministas ambiciosas. Hasta tal punto que la presidenta de la Comisión y de Vox, Irene Carvajal, ha llegado a afirmar durante el debate de la moción que “el machismo no es la causa de la violencia contra las mujeres”.
«Lo ocurrido no es un episodio aislado ni un desacuerdo técnico: es un síntoma político. Cuando el PP decide tumbar una propuesta razonable, concreta y plenamente ejecutable para consolidar la igualdad, está enviando un mensaje preocupante: que prefiere no incomodar a la ultraderecha antes que defender con determinación los derechos de las mujeres y la obligación pública de combatir la desigualdad y la violencia machista», entiende la concejala socialista Rafi Romero, que, no obstante, valora positivamente que se presente la redacción de un nuevo Plan, aunque se retrase su publicación hasta después del 8M para no incomodar a sus socios de ultraderecha.
La moción socialista planteaba medidas esenciales para una política municipal seria y evaluable: la renovación urgente del Plan Municipal de Igualdad y Contra la Violencia de Género, con objetivos actualizados, indicadores y seguimiento; la garantía de una financiación suficiente, estable y finalista, porque los derechos no pueden depender del vaivén político; el refuerzo de la transversalidad de género en toda la acción municipal mediante informes de impacto; y una posición inequívoca de tolerancia cero frente a cualquier retroceso. «Son compromisos de gestión, no consignas. Y, aun así, el PP ha elegido decir no antes del 8M”, critica Romero.
«El rechazo del PP tiene consecuencias reales. La igualdad no se defiende con declaraciones de escaparate, ni con fotos de calendario, ni anuncios para salir del paso: se defiende con planificación, presupuesto, equipos técnicos y control público», sostiene.
La concejala socialista Rafi Romero advierte que “ponerse de perfil ante los discursos que relativizan la desigualdad o banalizan la violencia machista no es neutralidad: es retroceso”. Y ha subrayado que “cuando el PP compra el marco de Vox, Valladolid pierde, porque se rebaja el listón democrático y se convierte la igualdad en un terreno de disputa ideológica en lugar de un compromiso institucional irrenunciable».
«A las puertas del 8M, la ciudad merece un gobierno que esté a la altura de su responsabilidad y no uno que mire de reojo a quienes cuestionan avances básicos. Votar en contra de reforzar la igualdad es renunciar a mejorar la protección, a impulsar la autonomía económica de las mujeres, a promover la corresponsabilidad y a combatir estereotipos que siguen condicionando oportunidades y trayectorias vitales. No es un debate abstracto: afecta a vidas, a derechos y a seguridad», resume Romero.








Deja tu comentario