Los socialistas advierten que gran parte del incremento se destina a una inversión en un inmueble que podría acabar en manos de la Junta, que aumenta la opacidad en el reparto de subvenciones y que se consolida un modelo clientelar

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Valladolid considera que el presupuesto del área de Personas Mayores, Familia y Servicios Sociales para 2026, que asciende a 49,4 millones de euros —un 1,96 % más que el ejercicio anterior—, evidencia la falta de rumbo político del actual gobierno municipal. La subida se sostiene principalmente en el aumento de las inversiones, que crecen un 50 % hasta los 2,4 millones, aunque se repiten obras ya presupuestadas en 2024 y 2025 sin avanzar un solo euro en su ejecución.

Tal y como señala la concejala Rafi Romero, “no estamos ante un presupuesto que fortalezca la política social de la ciudad, sino ante una operación contable que vuelve a prometer lo mismo año tras año, sin que nada ocurra”. Las obras del Centro de Vida Activa de Leopoldo Cano y la ampliación del Centro de Vida Activa Arca Real vuelven a aparecer en las cuentas por un total de 2,2 millones, pese a que en 2025 ya se reservó 1 millón para el primero y 500.000 euros para el segundo, sin ejecución real.

El PSOE subraya que ese incremento inversor en el CVA de Leopoldo Cano ni siquiera redundará en patrimonio municipal, ya que se centra en un inmueble que no es de titularidad del Ayuntamiento y que puede pasar a ser propiedad de la Junta de Castilla y León cuando lo solicite. “Estamos hablando de una inversión para la Junta, no para la ciudad; es difícil encontrar mayor despropósito”, lamenta Rafi Romero.

“Estamos ante unas cuentas oscurantistas, diseñadas para decidir a quién se ayuda y a quién no según conveniencia política. Se sustituye la concurrencia competitiva por adjudicaciones a dedo que fomentan el clientelismo y la dependencia de los colectivos”, critica la edil.

Para el PSOE, además, resulta sintomático que ciertos colectivos reciban ayudas por duplicado desde concejalías gobernadas por partidos distintos, prueba de la descoordinación interna en el equipo de Gobierno.

“Valladolid merece unos presupuestos sociales basados en la transparencia, la planificación y el compromiso real con las personas mayores, las familias, la igualdad y los jóvenes”, ha concluido Rafi Romero. “Lo que se presenta para 2026 es más de lo mismo: humo, promesas recurrentes y una gestión que prioriza la propaganda sobre las soluciones”.