Luis Vélez: “Ya no caben más excusas, ni se ha planificado bien esta obra, ni el equipo de gobierno PP-Vox ha estado pendiente de que se realizara una ejecución correcta”. 

El carril bici del Camino Viejo de Simancas que inaugura hoy Carnero evidencia la nula planificación y la deficiente ejecución de la obra, que se inició hace más de dos años. De hecho, está inacabada.

Luis Vélez recuerda que hace semanas el Grupo Municipal Socialista denunció públicamente la mala ejecución de la obra del carril bici del Camino Viejo de Simancas. El pasado martes desde también se preguntó por esta obra  en la Comisión de Movilidad y Urbanismo.

Los problemas eran visibles y afectaban directamente a la seguridad de peatones y ciclistas.

Un semáforo mal orientado frente a INEA inducía a error a los conductores, algo que el gobierno municipal conocía desde principios de julio y que podría haber resuelto fácilmente no se solucionó hasta el día después de la denuncia del GMS.

“El carril bici presentaba desniveles de varios centímetros en sus conexiones, lo que dificultaba su uso seguro. Aunque el asfaltado final aún no se ha realizado, no se procuraron rampas provisionales, lo que impide que la infraestructura pueda utilizarse en condiciones óptimas de seguridad durante estos meses. Pues a raíz la denuncia, parece que ya se está resolviendo, provisionalmente, este problema también en los últimos días.”, explica Luis Vélez.

Además, el tramo ejecutado desde INEA hasta el municipio de Simancas, sorprendentemente, solo se ha construido en sentido de ida; la vuelta carece de carril bici a pesar de existir espacio suficiente, lo que deja una conexión incompleta e injustificable.

Las obras del Tramo 1 del carril bici, que discurre entre la VA-30 y el límite municipal de Valladolid, fueron adjudicadas el 20 de abril de 2023 a la empresa GECOCSA por un importe de 1.657.542 euros, con un plazo inicial de ejecución de nueve meses.

El 3 de abril de 2024, a petición de la adjudicataria, se concedió una ampliación de dos meses, fijando como nueva fecha de finalización el 5 de junio de 2024, que finalmente no se cumplió. De hecho, el 30 de marzo de 2024 se levantó un acta que constataba la paralización de la obra, con solo un 45,7 % ejecutado (749.000 euros) y el 54,3 % pendiente.

El 26 de agosto de 2024 la Junta de Gobierno aprobó una nueva licitación para concluir el Tramo 1 y parte del Tramo 2, con un presupuesto de 1.837.028,37 euros y un plazo de ejecución de siete meses, que fue adjudicado el 10 de diciembre de 2024, por 1.626.767,61 euros.

El 13 de enero de 2025 se firmó el acta de replanteo y por tanto se inició la obra, debiendo acabar el 13 de agosto de 2025.

La realidad es que, 28 meses después de adjudicarse la obra, estas siguen sin finalizar. 

El 18 de agosto de 2025, la Junta de Gobierno aprobó el modificado nº 1 de este contrato, para dar lugar a una recepción parcial de las obras. La justificación básicamente es la siguiente:

“Durante el desarrollo de los trabajos se ha constatado que el firme del vial de rodadura existente, previsto inicialmente para ser rehabilitado con una intervención superficial, presenta un estado de deterioro estructural considerablemente superior al previsto en fase de proyecto, situación agravada por las abundantes precipitaciones registradas a lo largo del año 2025. lo que ha afectado tanto a la capacidad portante como a la regularidad superficial del mismo.

Como consecuencia de ello, y con el fin de garantizar unas condiciones adecuadas de durabilidad, funcionalidad y seguridad para el tráfico rodado, se hace necesario revisar la solución técnica inicialmente proyectada con respecto a dicho vial y acometer una intervención de mayor entidad.  

Estas actuaciones afectan exclusivamente a zonas destinadas al tráfico rodado como es la calzada, mientras que el resto de las unidades de obra referidas al vial peatonal, carril bici e infraestructuras para prestación de servicios urbanos no se verán afectadas en modo alguno por las mismas”. 

En definitiva, ahora el equipo de gobierno de Carnero no sabe si va a resolver el actual contrato y licitar uno nuevo, o va a modificar el actual recepcionado parcialmente para acabar la obra que falta. Y se dan cuenta hoy, 28 meses después de comenzar la obra.