El Grupo Municipal Socialista advierte que el bloqueo a la construcción de nuevos pasos aboca a la ciudad a un horizonte incierto.

 

Cualquier decisión tiene unas consecuencias y por eso el Grupo Municipal Socialista ha instado al actual alcalde a que explique las consecuencias de su decisión de boicotear la Integración Ferroviaria, pactada por todas las administraciones (Ministerio, Junta de Castilla y León y Ayuntamiento de Valladolid) en 2017. La unidad de acción de todas las administraciones ha sido una de las señas de identidad desde 2003. “Usted ha roto 22 años de consenso”, ha señalado Pedro Herrero. Sin embargo, Carnero ha optado por no explicar las consecuencias de una posible disolución de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad y ha intervenido para defender su actuación.

Ningún Gobierno de España ha podido soterrar, ningún alcalde ha podido soterrar”, ha constatado Pedro Herrero. La realidad es que desde 2003 ningún Gobierno ha puesto un euro y desde entonces ningún Ejecutivo ha aportado presupuesto. Desde entonces han sido presidentes José María Aznar (PP), José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), Mariano Rajoy (PP) y Pedro Sánchez (PSOE). En ningún momento de la historia ha habido presupuesto público ni proyecto.

El portavoz del Grupo Municipal Socialista ha reprochado el incumplimiento de las promesas de Carnero cuando dijo después de ser elegido alcalde en 2023 (“Antes de 6 meses paralizaré la integración y conseguiré fondos para el soterramiento… y si no consigo me iré”.) Dos años después no hay nada sobre el soterramiento, y el desarrollo de la Integración Ferroviaria apenas avanza por el boicot del equipo de gobierno PP-Vox.

Frente a las palabras de Carnero, los hechos. El torpedeo de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad tiene varios ejemplos: se ha paralizado la demolición del viejo viaducto del Arco de Ladrillo y la construcción de un moderno paso subterráneo para vehículos, ciclistas y peatones; se impide la construcción de la nueva estación de autobuses; los pasos de Ariza, incluso Carnero intenta paralizar la nueva estación de tren a través de un bufete de abogados de Madrid contratado por el Ayuntamiento de Valladolid.

Ni soterramiento, ni integración. ¿Qué alternativa ofrece Carnero a la ciudad. La pregunta de Pedro Herrero sigue sin respuesta.