El Grupo Municipal Socialista exige al alcalde y al Partido Popular que se desmarquen de las políticas negacionistas de su socio de extrema derecha y sostengan el consenso municipalista de la FEMP: tolerancia cero con la violencia machista, refuerzo de los servicios de igualdad y financiación estable para que ninguna mujer quede atrás
El Grupo Municipal Socialista reclama al Partido Popular en el Ayuntamiento de Valladolid que se desmarque, de manera pública e inequívoca, de las políticas negacionistas que su socio de gobierno de extrema derecha pretende imponer en la ciudad en materia de Igualdad. El 8 de marzo no admite medias tintas: la igualdad entre mujeres y hombres no es una ocurrencia ideológica ni un asunto opinable, es un principio democrático irrenunciable y una obligación institucional.
El PSOE de Valladolid reitera su compromiso con las políticas públicas feministas y con el fortalecimiento de los servicios municipales destinados a proteger a las mujeres, prevenir la violencia machista y avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria. «Precisamente por eso consideramos especialmente grave que uno de los partidos que integra el equipo de gobierno municipal mantenga y exprese en todos los ámbitos una posición negacionista en materia de igualdad. No es una diferencia de matiz: es un ataque frontal al consenso democrático. Llegar a afirmar, como se hizo recientemente en una comisión municipal, que ‘el machismo no es la causa de la violencia contra la mujer’ no solo banaliza el sufrimiento de las víctimas y desinforma, también degrada la calidad institucional de este Ayuntamiento», denuncia la concejala socialista Rafi Romero.
En el acto institucional del 8M se leerá un texto respaldado por la Federación Española de Municipios y Provincias, el órgano que representa a las entidades locales de todo el país. Esa declaración no deja margen a la confusión: reafirma el compromiso de los gobiernos locales con la igualdad real y efectiva, la lucha contra la violencia contra las mujeres y la eliminación de brechas estructurales que persisten en el empleo, en los cuidados, en la conciliación y en la corresponsabilidad. La FEMP, además, advierte del peligro de la desinformación que pretende minimizar evidencias y negar la violencia machista, y llama a combatir los movimientos anti-género que buscan revertir los avances logrados. «Valladolid no puede situarse en el lado equivocado de ese consenso municipalista», advierte Romero.
Por ello, el Grupo Municipal Socialista exige al PP que deje de esconderse tras la fórmula del “cada uno con su discurso” y asuma su responsabilidad como socio mayoritario del gobierno municipal. «Gobernar con la extrema derecha no puede traducirse en normalizar su agenda. El PP tiene que elegir: o defiende con firmeza las políticas de igualdad, sin ambigüedades ni concesiones ante el negacionismo, o acepta que el Ayuntamiento de Valladolid quede arrastrado a la confrontación y al retroceso. En una institución democrática no cabe una política de igualdad tutelada por quienes niegan la desigualdad y cuestionan la violencia machista».
Romero recuerda que la experiencia reciente debería servir de advertencia. «Valladolid ya vivió un episodio de aislamiento institucional en el último acto del 25 de noviembre, cuando lo que debía ser un espacio común de compromiso contra la violencia machista acabó deslegitimado por la falta de condiciones mínimas para que acudieran el resto de grupos municipales y las organizaciones feministas. Ese fracaso no fue casual: fue la consecuencia directa de permitir que el negacionismo marque el tono, el contenido y el sentido de los actos institucionales. Repetirlo el 8M sería una irresponsabilidad política y una falta de respeto a la ciudadanía».

Audio de la concejala del Grupo Municipal Socialista, Rafi Romero








Deja tu comentario