El Pleno aprueba este lunes, de forma definitiva, un texto recortado e ideologizado que rompe el marco europeo, desoye alegaciones ciudadanas y mantiene un informe de impacto de género no favorable, consagrando la claudicación de Carnero ante la extrema derecha

El Pleno del Ayuntamiento de Valladolid aprobará definitivamente el próximo lunes un Plan Municipal de Vivienda y Suelo 2026‑2030 con los votos del PP y Vox, culminando un proceso que el Grupo Municipal Socialista ha denunciado desde el inicio por su falta de rigor, su opacidad y la rendición a los postulados de la extrema derecha. «La versión que hoy se impone reproduce —y agrava— los defectos señalados por el PSOE en la Comisión Extraordinaria del 21 de octubre y en el Pleno de aprobación inicial del 24 de noviembre de 2025: recorta ambición, vacía los estándares europeos y debilita la política pública de vivienda en Valladolid», denuncia el concejal socialista Luis Vélez.

Pese a las alegaciones presentadas por distintos colectivos en el trámite de información pública, el gobierno municipal apenas ha estimado cambios. Nada de lo advertido ha sido corregido. Tampoco ha incorporado la mayor parte de las propuestas que el Grupo Socialista registró en septiembre, con tiempo suficiente para su estudio. «El resultado es un Plan que desoye las aportaciones de la Mesa de la Vivienda, ignora las recomendaciones técnicas y renuncia al consenso que requiere una planificación a cinco años», advierte Vélez.

El texto aprobado elimina el encuadre europeo que ordena las políticas públicas de vivienda: suprime las referencias a la Agenda 2030, a la Nueva Agenda Urbana de Naciones Unidas, a la Agenda Urbana de la Unión Europea, a las resoluciones del Parlamento Europeo sobre vivienda digna y asequible y a la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible. «Esta amputación deliberada aleja a Valladolid de los estándares que aplican las ciudades europeas y erosiona la seguridad jurídica del propio Plan», denuncia el concejal socialista antes de advertir que «el retroceso climático y energético es igualmente evidente»: Se borran conexiones con el Plan de Acción Climática y el Plan de Inversión Climática; desaparecen los marcos PACES 2020 y PACES 2030; y se elimina el objetivo de descarbonización que figuraba en borradores previos. «Con ello se dificulta el acceso a financiación europea que exige alineamiento con objetivos de transición energética y descarbonización, y se perpetúa la pobreza energética en los barrios», advierte Luis Vélez.

«En este plan la perspectiva social se reduce y se desdibuja la atención a colectivos vulnerables. Se prescinde de un enfoque universalista en materia de acogida y se mantiene la opacidad financiera además de suprimir cuantías clave como la compra de vivienda de segunda mano y la conservación del parque público”, señala el concejal socialista.

Especialmente grave es el capítulo de igualdad. Tras las reiteradas denuncias del PSOE, el equipo de gobierno solicitó finalmente el Informe de Impacto de Género, que fue emitido con resultado no favorable y con observaciones sustantivas: ausencia de datos desagregados por sexo, inexistencia de indicadores con enfoque de género, lenguaje sexista, falta de concreción de medidas de discriminación positiva e incluso la inclusión de un párrafo que responsabiliza implícitamente a las mujeres del descenso de la natalidad. «Pese a ello, el gobierno ha decidido culminar la aprobación definitiva sin aportar un nuevo informe favorable que acredite la corrección de esas carencias. Con esta decisión, PP y Vox sitúan al Plan fuera de las exigencias normativas en materia de igualdad», explica Luis Vélez.

«La suma de recortes y las deliberadas omisiones ponen en peligro la llegada de fondos europeos vinculados a vivienda, rehabilitación y regeneración urbana. Un Plan que renuncia a los marcos de la UE, que elimina objetivos de descarbonización y que carece de un informe de impacto de género favorable se aleja de las condicionalidades e indicadores que la financiación europea exige. Valladolid no puede permitirse perder inversiones clave por un proyecto ideologizado y técnicamente débil», resume Vélez.

El Grupo Municipal Socialista votó en contra en la aprobación inicial y volverá a hacerlo en el pleno del lunes 26 de enero en coherencia con lo defendido desde el primer día.